Vértigo
Hoy me siento extraña. Perdida en el tiempo que prometí darme y que tu imagen en mi memoria parece frenar. Me siento extraña por quererte cerca y no pensar sólo en la cercanía de tu piel. Te quiero en mi momentos a solas, desordenándome el cabello. Acariciando recuerdos que pueden convertirse en tristezas. Te quiero regalándome sonrisas que no podré olvidar y caricias que, sé, voy a solicitar aún con tu ausencia. Quiero tenerte en mis sueños regalándome futuros posibles. Quiero tus ojos mirándome y tus manos delineando mi rostro. Te quiero cerca porque no me gusta imaginarte lejos. No quiero pensar en instantes lejos de ti que sé, por la experiencia, volverán a existir. Quiero esos labios que se adhieren a los míos, sonriéndome a la distancia y sabiéndose seguros de tenerme. Te quiero a ti porque te pienso a diario y te sueño en instantes. Déjame, entonces, tenerte lo que dure. Déjame disfrutar lo que el destino nos regala en este instante que no sabemos, aún, cuanto nos pue...